Blog

Soledad

Fui mi propia promesa,

ahora convertida

en derrota y cenizas.

Fui tanto como me dejaste ser

y tantas veces

como el reloj marcaba prudente.

Fui un paño

para sacar sudores y lágrimas,

la moneda que falta

para sacar el tabaco de la máquina.

¿Y qué importa ya?

Me acostumbré al sabor de las lágrimas,

mi mejor amigo es el silencio

y hay quienes me llaman Soledad.

Alicia Adam

Blog de WordPress.com.

Subir ↑